Mostrando las entradas con la etiqueta investigación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta investigación. Mostrar todas las entradas

¿Cómo hacer un robot? ¡Un robot insecto!


¿Cómo Hacer un robot? Crear un robot, puede ser una tarea muy difícil, aún más cuando se presenta el reto de simular una condición evolutiva natural en algo artificial. Un reto bastante grande que lograron realizar un grupo de investigadores en su afán por mejorar los drones, la capacidad de vuelo, el tiempo de vuelo, la maniobrabilidad, el aterrizaje y el uso de plataformas naturales para aterrizar o posicionar su robot.

Los drones permiten obtener imágenes de vistas aéreas espectaculares y únicas, sin embargo, los costos son muy altos y el tiempo de permanencia en vuelo es crucial, algunas veces este tiempo es muy corto. Los investigadores del instituto de tecnología de Cambridge, en el departamento de Ingeniería Mecánica, están trabajando en el uso de fuerzas electrostáticas que pueden mantener su robot insecto en vuelo utilizando una serie de materiales en la parte inferior del robot, que le permiten contener mayor energía para el vuelo y poderse posar sobre diferentes superficies.



La idea de estos investigadores es utilizar una visión biológica de insectos sobre los drones, permitiendo que el drone pueda posarse o colocarse sobre estructuras elevadas para superar las limitaciones, el material usado en estos insectos robot le permitiría posarse sobre una amplia gama de superficies, vidrio, madera, hojas naturales.

Estos robots aéreos similares a los insectos pueden exceder en agilidad a los drones usados en la actualidad, son más pequeños y podrían elaborarse a un menor costo. Sin embargo existen grandes desafíos para este grupo de investigadores.  Posarse sobre las superficies irregulares hace preciso el trabajo en ingeniería de mecanismos articulados que simulen las patas de los insectos. El vuelo de forma asimétrica o variable que presentan los insectos les permite adaptarse a las corrientes de aire, característica que también debería poderse imitar en los drones o robots tipo insecto. Los adhesivos electrostáticos que permiten posarse sobre cualquier superficie deben desarrollarse a una escala menor, tal vez en centímetros, y aún el desarrollo ha llegado hasta decímetros.

El robot logra posarse sobre las superficies debido a la carga electrostática que inducen los electrodos colocados en la parte superior. Estas cargas electrostáticas se recombinan cuando el voltaje entre ambos electrodos se desconecta, lo que permite un desprendimiento suave.



La posibilidad de aprender a crear robots más eficientes y superar la pregunta al problema ¿Cómo crear un robot? es una realidad, muy pronto podremos encontrar robots con otras aplicaciones que logren superar nuestra propia imaginación.


Fuente: Perching and takeoff of a robotic insect on overhans using switchable electrostatic adhesión. Science May 2016.

Un país corrupto fomenta las mentiras entre sus ciudadanos


En la sociedad actual, parece ser correcto mentir. ¿Cuándo decidimos que las mentiras son permitidas? Cuando los ciudadanos del común ven a las personas que sostienen el poder hacer lo mismo, mentir. Los científicos han analizado y comparado las estadísticas sobre fraude electoral, corrupción y evasión de impuestos con el comportamiento de los ciudadanos frente a problemas que pueden poner a prueba su honestidad.


Nuevos estudios han encontrado que las personas son más propensas a mentir si viven en ciudades con altos niveles de corrupción y fraude electoral, en donde la violencia, los atentados, el robo y las mentiras frente a la sociedad no son castigados ni perseguidos por parte de las autoridades competentes.

Investigaciones anteriores mostraron que las personas están más dispuestas a romper las reglas si las personas con las que se relacionan también lo hacen. Por ejemplo las personas que viven rodeas en entornos llenos de grafiti y basura son más propensas a vivir en un entorno lleno de basura y a convivir con ella de una forma distinta a personas que se relacionan en otros entornos más amigables, con paisajes más limpios y con zonas urbanas más limpias.

Realmente no conocemos la relación entre las normas sociales, ni los estigmas o comportamientos que tienen las personas del común frente al fraude político, la corrupción, la evasión de impuestos, entre otros males que aquejan a las sociedades, pero parece ser que estos hechos corrompen las individualidades, como afirma el investigador Shaul Shalvi, un científico que estudia el comportamiento humano en la universidad de Amsterdan.

Para averiguar esto, los investigadores obtuvieron datos sobre la corrupción, la evasión de impuestos, el fraude electoral a través de una organización no gubernamental denominada “World bank and freedom house”, quienes investigan la democracia y la libertad política en 159 países. Combinaron estas los datos y las tasas obtenidas en un índice que permitía medir el “rompimiento de reglas”, para poder entender como los ciudadanos están ignorando los códigos sociales y legales.



Luego viajaron durante 5 años, por cerca de 23 ciudades, con el fin de medir los niveles de honestidad individual. Realizaron un test con estudiantes universitarios, el cuál consistía en lanzar un dado y entregar la confianza completa en el participante del experimento para que informara o reportara el resultado de su lanzamiento a los investigadores, sin que estos últimos observaran el dado durante el lanzamiento. Los estudiantes ganaron dinero cuando el número que obtenían en su lanzamiento era mayor a 3 o 4, entre mayor fuese el número, más dinero recibían los participantes del experimento, pero con un resultado de 6 no obtenían ganancia alguna. Luego compararon los resultados entre los 23 países para identificar en donde existía una variación en los lanzamientos, lo que podía indicar que los participantes realizaron trampa e informaron un número más alto para poder ganar dinero. Así trataron de medir el valor de la honestidad.


Cuando la tendencia del índice salía de lo común, los investigadores encontraron, que en estos países existía un interés en obtener más dinero, es decir, los participantes eran más propensos a engañar a los investigadores según el reporte de la revista Nature.
Pero cuando las personas mienten, rara vez lo hacen por un tiempo prolongado. Obtener un cinco en el lanzamiento haría ganar a los participantes el valor más alto y un con un valor de seis, los participantes no obtenían nada. Pero cuando los participantes obtenían cinco, era más frecuente y probable que dijeran haber obtenido tres o cuatro, inflando de alguna manera los resultados y alejándose de la realidad. Incluso frente a estas situaciones las personas se preocupan por ser honestas, afirma el investigador Shalvi, “es por esto que las personas mienten solamente cuando pueden justificar sus mentiras”.
Jhonathan Schulz, un economista experimental de la Universidad de Yale, quién trabajo en el estudio, llama a este fenómeno, “engaño justificado”, una forma de obtener beneficios mientras aún se siente como una persona honesta. Lo que las personas justifican, parece variar en función de su entorno. “Parece que las personas compararan su falta de honradez, con las personas que están rodeadas en su vida diaria”.
                                                                                                                                             
Los países que presentaron las tasas más bajas de engaño fueron los países de Europa occidental, Austria, Países Bajos y el reino unido. Por otra parte, Marruecos, Tanzania y Kenia calificaron dentro de los más altos.

La inestabilidad financiera podría ayudar a explicar porque el engaño es más prevalente en ciertos países. “Si todo el mundo alrededor es pobre o está desesperado, luchando por ganar dinero, las personas podrían pensar que lo único que importa es el dinero, sin tener en cuenta alguna regla social o mental” dice David Hugh-Jones, un economista experimental de la Universidad del Este de Anglia en Norwich, U.K.

Sin embargo, los resultados sugieren que el uso de un solo experimento para medir la honestidad no es confiable. Utilizar el juego (uso de dados) como forma de experimentación puede no ser correcto, debido a que el juego sigue siendo tabú en algunas sociedades. Con este experimento se podría medir el “impacto de las decisiones sobre un acto” y la forma en la que se relaciona esto con su “honestidad intrínseca”, propia de cada ser humano.

Los investigadores reconocen que es apresurado emitir algunos juicios con respecto a la relación entre honestidad y las figuras que dominan los poderes públicos de los países. Cabe aclarar que, en los países más corruptos las personas no son del todo deshonestas, no se puede realizar una generalización. Las personas están más preocupadas por su auto-imagen y creen ser y actuar siempre como una persona honesta.

La discusión queda abierta, sobre el papel que tienen las figuras públicas como elementos a seguir, si la deshonestidad es un asunto de educación o de conductas copiadas, o si los registros históricos de todo acto deshonesto tienen una consecuencia, o cómo podemos entender a las personas que nos rodean, a la ciudad en la que nacimos, el país que amamos y el planeta que nos cobija.

Las sociedades están cansadas de la corrupción, pero si esto se convierte en un modelo a seguir, llegará el punto de colapso total y el poder de la autoridad se perderá por completa, llegaremos a una época de represión total o de libertinaje descontrolado.

Fuente
Nature magazine
Science magazine